Los estudios sobre el ambiente y la ciencia ambiental (2023)

ARTIGOS

Los estudios sobre el ambiente y la ciencia ambiental

Amelia Nancy Giannuzzo

Professora Adjunta, Facultad de Ciencias Forestales; Universidad Nacional de Santiago del Estero, Argentina. nancygia@unse.edu.ar

RESUMEN

La existencia de la ciencia ambiental es reconocida en libros, revistas de publicaci√≥n cient√≠fica y carreras de grado y posgrado. Sin embargo, se desconoce su existencia en forma literal o indirecta, al no ser considerado su aporte, por ejemplo, en los planteos referidos sobre la ciencia y la tecnolog√≠a de la sustentabilidad. En este trabajo se presentan estos antecedentes, relacion√°ndolos con el objetivo del mismo, que es el de aportar a la dilucidaci√≥n de la existencia y conformaci√≥n de la ciencia ambiental. Para esto, se analiza la relaci√≥n de las disciplinas con la dimensi√≥n compleja del ambiente como objeto de estudio y aspectos metodol√≥gicos derivados. A los fines de aportar al esclarecimiento conceptual, se identifican las distintas acepciones de ambiente com√ļnmente referidas en la bibliograf√≠a. Adem√°s, se discuten aspectos relacionados de multidisciplinariedad, interdisciplinariedad y transdisciplinariedad, y sobre el status epist√©mico de la ciencia ambiental. Se concluye que una mayor precisi√≥n conceptual embasada en un marco compartido por las disciplinas que estudian el ambiente, incluida la ciencia ambiental, y los distintos actores involucrados en las problem√°ticas ambientales, favorecer√° el refinamiento de las metodolog√≠as tendientes a disminuir la fragmentaci√≥n de las investigaciones concernientes y las aplicaciones para su resoluci√≥n.

Palabras-clave: Estudios ambientales. Ciencia ambiental. Interdisciplinariedad.

ABSTRACT

The existence of an environmental science is recognized in books, journals of science as well as in undergraduate and graduate studies. Its existence, however, is unknown either literally or indirectly when, for instance, its contribution to topics connected to the science and technology of sustainability is not considered. This background is presented in this paper and connected to its objective, which is to elucidate the existence and structure of the environmental science. To this goal, I analyse the relationship of the disciplines with the complex dimension of the environment as their object and the methodological aspects derived from it. In order to contribute to such conceptual clarification, I identify the various meanings of environment usually included in the bibliography. In addition, I discuss other aspects connected to multidisciplinarity, interdisciplinarity and transdisciplinarity together with the epistemic status of the environmental science. I conclude that a higher conceptual accuracy grounded upon a framework shared by the disciplines studying the environment, including the environmental science, and the various actors involved in environmental questions will favor the refinement of the methodologies tending to diminish the fragmentation of related research and the applications for their resolution.

Keywords: Environmental studies. Environmental science. Interdisciplinarity.

INTRODUCCI√ďN

En los √ļltimos a√Īos, se ha comenzado a discutir sobre la ciencia y la tecnolog√≠a de la sustentabilidad, intentando solucionar problemas de orden te√≥rico y pr√°ctico, especialmente referidos a la integraci√≥n de las disciplinas en los estudios sobre el ambiente.

Paralelamente, poco o nada se alude en esos trabajos a la existencia de la ciencia ambiental, y el aporte que puede significar esta área disciplinar, y el de los profesionales formados en la misma, a tales discusiones. Sucede que, por un lado, se la da por reconocida, esto lo demuestra la existencia de libros, revistas de publicaciones científicas y carreras de grado y posgrado en el mundo dedicadas a las ciencias ambientales y, por otro, se desconoce su existencia en forma literal o indirecta, no considerándola en los planteos referidos.

Por este motivo, el objeto de este trabajo es aportar a la dilucidación de la existencia y conformación de las ciencias ambientales. A continuación, se presentan los planteos y tendencias actuales, para luego relacionarlos con los de este trabajo. Por considerarlo una síntesis de los antecedentes sobre la temática, se ha tomado como base el documento "Desarrollo sustentable: desafios epistemológicos a la ciencia e tecnología" (Modvar & Gallopín, 2010), el cual se traduce desde una lectura integrada y personal, respetando sus lineamientos generales, pero reordenándolos.

1 ANTECEDENTES: PLANTEOS ACTUALES SOBRE LA CIENCIA Y LA TECNOLOG√ćA RELACIONADOS A LAS INVESTIGACIONES AMBIENTALES

Los actuales planteos sobre la ciencia y la tecnología relacionados a las investigaciones ambientales, enmarcados en la problemática sostenible del desarrollo, se basan principalmente en dos facetas: en cambios en la comprensión del mundo, y en cambios en la naturaleza de la toma de decisiones.

Respecto a los cambios en la comprensi√≥n del mundo, los mismos est√°n relacionados al conocimiento del comportamiento de los sistemas complejos, incluyendo la idea de incertidumbre en el nivel macrosc√≥pico, los que se se√Īalan como cambios en las concepciones epistemol√≥gicas ocurridas en parte de los cient√≠ficos modernos.

La complejidad, tambi√©n, est√° asociada al aumento del n√ļmero de dimensiones utilizadas para definir los problemas y soluciones. Por lo que se han se√Īalado cambios en la naturaleza de la toma de decisiones en muchas partes del mundo, relacionados a un estilo m√°s participativo incluyendo a nuevos actores sociales, como las organizaciones no gubernamentales, junto a la incorporaci√≥n de nuevos criterios y valores en relaci√≥n al ambiente, los derechos humanos, las cuestiones de g√©nero y otros.

De este modo, dado que un análisis por separado de los subsistemas ecológicos y los sociales no proporciona una suficiente comprensión del conjunto, la unidad de investigación debe incluir el acoplado socio-ecológico del sistema. Como es sabido, la complejidad, no linealidad y auto-organización caracterizan a estos sistemas.

En los sistemas complejos pueden observarse jerarquías, en el sentido de que cada elemento del sistema funciona como un subsistema del mismo, y el propio sistema como un subsistema de un orden mayor. Dado el acoplamiento que suele presentarse entre los diferentes niveles, el sistema debe ser analizado o gestionado en más de una escala en forma simultánea. El reto consiste en el tratamiento transversal de la dinámica de escala, así como la necesidad de articular acciones en diferentes escalas de lo local a lo global.

Adem√°s del manejo de m√ļltiples escalas, la conciliaci√≥n de las variables cualitativas y cuantitativas, que caracteriza a esos sistemas, se presenta como una dificultad a ser superada.

Seg√ļn lo antedicho, la ciencia y la tecnolog√≠a para el desarrollo sostenible deben ser interdisciplinarias por necesidad. La integraci√≥n de la investigaci√≥n cient√≠fica en t√©rminos de pertinencia para la toma de decisiones requiere un enfoque hol√≠stico y un estilo de investigaci√≥n interdisciplinaria dada la naturaleza de los sistemas socio-ecol√≥gicos como unidad de an√°lisis, que se contrapone al car√°cter compartimentado de las disciplinas como unidades de comprensi√≥n. La identificaci√≥n y comprensi√≥n de causas y de v√≠nculos entre las causas de las problem√°ticas, asi como la comprensi√≥n de la din√°mica del sistema es esencial en este contexto. En este sentido se ha asociado la complejidad a la transdisciplinariedad en relaci√≥n a:

(a) la investigación, desde una perspectiva participativa, como forma de investigación-acción;

(b) las realidades investigadas, caracterizadas por fenómenos irreducibles a una sola dimensión, dependientes del contexto;

(c) el esfuerzo intelectual para comprenderlas, a través de la elaboración de modelos que tomen en cuenta el contexto, así como las relaciones entre sus elementos constituyentes.

Respecto a la incertidumbre asociada al estudio de los sistemas complejos, desde los planteos de una ciencia para la sostenibilidad, se expresa que la comprensi√≥n y el conocimiento de los procesos de auto-organizaci√≥n no son sin√≥nimos de la capacidad de predecir. Las fuentes de incertidumbre son diversas: falta de datos, datos inadecuados, definici√≥n imprecisa del sistema y sus fronteras, comprensi√≥n limitada del sistema, derivada de procesos no lineales como el comportamiento ca√≥tico. Frente a la incertidumbre, deben realizarse nuevas investigaciones y dise√Īos de estrategias que no se limiten a reconocer el riesgo, sino a incluirlo. Dada las caracter√≠sticas de los sistemas complejos, estos escapan a la capacidad humana de control, y el aumento de los conocimientos puede incluso generar m√°s incertidumbre. La existencia de riesgo tiene que ser asumida como una parte natural de la realidad, y no como una excusa para la falta de acci√≥n.

Dadas las condiciones descriptas, adem√°s, de planteos metodol√≥gicos sobre el manejo de m√ļltiples escalas, la conciliaci√≥n de variables cualitativas y cuantitativas, cuestiones asociadas a la incertidumbre y el riesgo inherente, y sobre la integraci√≥n de las disciplinas, interesan otros aspectos como, por ejemplo, la necesidad de reexaminar los criterios de validaci√≥n de hip√≥tesis y otras normas cient√≠ficas, y la incorporaci√≥n de otros conocimientos y perspectivas desde otros actores sociales, seg√ļn criterios de verdad y calidad m√°s amplios, pero no menos s√≥lidos y rigurosos. Sobre este √ļltimo punto, la pregunta que se formula es: ¬ŅEn qu√© grado, en qu√© situaciones, qu√© tipo y en qu√© forma alternativa estos conocimientos deben incorporarse?

(Video) ūü§ęLo que NECESITAS SABER de la carrera CIENCIAS AMBIENTALES ūüĎ©‚Äćūüéďūüíö SECRETOS del Grado en MEDIO AMBIENTE

Tambi√©n se plantea la necesidad de llevar a cabo experiencias innovadoras sobre la manera de generar di√°logo entre la ciencia y la pol√≠tica, reconoci√©ndose que la producci√≥n cient√≠fica, en muchos casos, no responde al tipo de conocimientos que puedan ser utilizados por los encargados de formular pol√≠ticas (Baskerville apud Modvar & Gallop√≠n, 2010). Esto sucede porque, en general, las cuestiones cient√≠ficas se plantean de manera estrecha, seg√ļn escalas de trabajo incompatibles con las que se requieren para la toma de decisiones.

2 EL AMBIENTE, Y SU DIMENSI√ďN COMPLEJA, COMO OBJETO DE ESTUDIO

El ambiente definido por ejemplo, en la I Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medioambiente Humano, realizada en Estocolmo, en 1972, como "el conjunto de elementos f√≠sicos, qu√≠micos, biol√≥gicos y de factores sociales, capaces de causar efectos directos o indirectos, a corto o largo plazo, sobre los seres vivos y las actividades humanas" es objeto de estudio, de manera m√°s o menos directa, en alg√ļn o algunos aspectos, de muchas de las disciplinas del conocimiento, entre las cuales deben citarse: la biolog√≠a, la ecolog√≠a, la qu√≠mica, la geolog√≠a, la antropolog√≠a, la medicina, la geograf√≠a, la meteorolog√≠a, la sociolog√≠a, la psicolog√≠a, la econom√≠a, el urbanismo, la filosof√≠a, el derecho, la ingenier√≠a, la pol√≠tica.

Incluso, antes de que el concepto de ambiente, formalmente enunciado, originara replanteos epistemológicos y metodológicos desde las disciplinas, esos aspectos ya eran objeto de estudio desde la perspectiva de cada especialidad. Esto se explica por la condición de complejidad de los sistemas ambientales, definida por sus componentes heterogéneos en interacción, que determina que sus subsistemas pertenezcan a dominios conceptuales de distintas disciplinas. Por otra parte, es sabido que el hecho de que los diversos aspectos de un conjunto sean abordados desde las especializaciones disciplinares pertinentes, mediante su correspondiente bagaje histórico, epistemológico, y metodológico, resulta no sólo conveniente, sino ineludible, para la profundización de su conocimiento. Esto explica la paradoja resultante del paralelismo entre especialización y necesidad de diálogo interdisciplinario, en especial, en la convergencia de los estudios ambientales.

Retomando el concepto de ambiente, el conjunto de elementos físicos, químicos, biológicos y de factores sociales está delimitado por la función; o sea, por la capacidad de causar efectos sobre los seres vivos y las actividades humanas. Esos elementos, además de ser heterogéneos entre sí, expresan funciones en relación a la conformación del conjunto. Así, las funciones que expresa cada elemento dentro del conjunto, como las que expresa el conjunto, son dependientes entre sí (cf. García, 1994). El grado de dependencia de tales funciones está establecido por el grado de las relaciones dadas entre los elementos y entre el conjunto de elementos físicos, biológicos etc. con otros conjuntos de órdenes equivalentes en ese caso, los seres vivos y las actividades humanas. Una mayor riqueza de relaciones y, por ende, una mayor dependencia de funciones entre los elementos y del conjunto con otros conjuntos, comprendidas a su vez en diversas escalas espaciales y temporales, supone una mayor complejidad.

Dada las dependencias establecidas, es esperable que una alteración producida en el conjunto de elementos, en los elementos, en las relaciones, o en un fragmento de la estructura del gran sistema ambiental se propague a través de la red de relaciones, provocando a su vez alteraciones que estructuren nuevas organizaciones, distintas respecto de las primeras. La graduación de los cambios producidos puede depender del grado de alteración, del tipo de alteración, del momento de ocurrencia, de propiedades como la resiliencia y la dinámica evolutiva y, como ya se expresó, de la localización de la alteración. Por otra parte, la o las causas de la alteración, pueden ser anticipadas, pueden ignorarse por completo o pueden conocerse sólo algunas. El ambiente presenta en forma continua problemas imprevisibles, pero generalmente explicables a posteriori (cf. Mayer, 1998).

El gran sistema ambiental está configurado por la integración de la atmósfera, la hidrosfera, la litosfera, la biosfera y la tecnosfera. En este sentido, las regiones más prístinas del planeta han sido intervenidas por el hombre, al menos a través de acciones de preservación o conservación. Contrariamente, aun las zonas más inhóspitas de las regiones polares son sumidero de compuestos orgánicos sintéticos como los bifenilos policlorados, conocidos como PCBs. Son numerosos los ejemplos de cambios por adaptación que la actividad humana ha generado en otras especies por modificación de sus habitats y otras causas. El cambio climático global es otro de los innegables ejemplos de la afectación de la naturaleza por las actividades humanas, y de la interdependencia de los subsistemas atmósfera litosfera biosfera tecnosfera.

No obstante la evidencia, dada justamente la dimensión compleja de lo ambiental, y pese a los intentos de contenerla en una concepción universalizada por parte de innumerables trabajos de reflexión e investigación, tendientes a resolver diversos planteos de orden tanto teórico como práctico, se observa que ésta es redefinida desde los distintos ámbitos desde los que es abordada con el consecuente "sesgo" epistemológico. Así, en general, en un intento de síntesis, resulta siendo demarcada en forma tangente a un contexto mayor, desde la perspectiva a partir de la cual es aludida. De este modo, los dominios implícitos como el natural, el social, el filosófico, son imbricados en ordenamientos que varían en su estructura y relación, de acuerdo a las distintas posiciones. Esto resulta en una pluralidad de concepciones que, dadas las asimetrías en la ponderación de sus componentes, debido a las distintas naturalezas de los enfoques, no siempre son comparables.

Sin embargo, la complicaci√≥n mayor no reside en la existencia de esta variedad de concepciones entre las distintas disciplinas, y dentro de las mismas, la que en s√≠, tambi√©n, entra√Īa facetas beneficiosas como el enriquecimiento conceptual promovido por la pluralidad (Ransanz, 1997). La complicaci√≥n mayor reside en el riesgo de desconocer, desde el fundamento de las distintas disciplinas, relaciones que afecten al o a los aspectos o componentes por ellas estudiados, las que, a la vez, puedan incidir en el conocimiento de los mismos. De manera rec√≠proca, la profundizaci√≥n en el conocimiento de un componente puede incidir en el conocimiento de sus interacciones con algunos, o el resto de los componentes, incidiendo a su vez, en la soluci√≥n de las problem√°ticas en las que est√°n implicados.

Así, otra vez, la misma condición de complejidad, que comprende el estudio del ambiente desde las distintas disciplinas, reivindica la necesidad, o al menos la conveniencia, de una visión integradora de las partes y sus interacciones. Es decir, un consenso "macro" abarcador, desde el cual sea posible abordar el estudio de los componentes y sus interacciones en relación al "todo".

Es preciso remarcar que, si bien se considera conveniente una redefinici√≥n de sus aspectos esenciales, la composici√≥n del "todo ambiental" sigue siendo un devenir a ser revelado, reconocido, consensuado, no una construcci√≥n √ļltima o inamovible, por lo que toda redefinici√≥n se esbozar√° desde una posici√≥n abierta a nuevos planteos y configuraciones.

Justamente, se insistirá en que la naturaleza compleja del ambiente trasciende las visiones parciales que intenten contenerla. Trasciende, también, al diálogo entre las visiones parciales e, incluso, de existir, a la visión integradora a la que aspiraría una ciencia ambiental. Precisamente, la intención de esclarecimiento que sostiene este trabajo no desconoce los planteos actuales sobre el saber ambiental (cf. Leff, 2010), sino que, dentro de éste, alude principalmente a su matiz científico en relación a la existencia de una ciencia ambiental. Sin embargo, se procura reconocer otros matices relacionados, ya que la evolución científica entendida como la sucesión histórica de cambios en los fundamentos de las ciencias, como es sabido, y como aquí se comprende, en un sentido amplio, propugnará sus fronteras sobre la no-ciencia, o sobre conocimientos no científicos. Así, ciertas definiciones conllevarán ciertas imprecisiones asociadas, por ejemplo, al eco provocado por la confluencia con otras formas de expresiones humanas como la religión o el arte, a las formas o el fondo de su filosofía implícita, a un estadio histórico, o al contexto en el que se expresa.

Retomando el planteo anterior, esa "macro" aprehensión debiera poder ser articulada a las diversas "micro" aprehensiones de las distintas partes, asegurando procesos fluidos de comunicación que posibilitarán la mejor comprensión de las partes y del todo, y viceversa; y de las identidades, los procesos y las funciones implícitas.

La complejidad del ambiente, adem√°s, como se expres√≥, muestra aspectos cambiantes y de evoluci√≥n escasamente o nada predecibles, asociados a cambios originados continuamente por la actividad del hombre, y la reacci√≥n y adaptabilidad de la naturaleza ante los mismos. √Čstos suceden en lapsos, tanto inmediatos como extensos, los que a su vez originan readaptaciones culturales que orientan nuevas posiciones frente a la naturaleza, y reorientan muchas de las actividades humanas.

De este modo, la complejidad del ambiente es a la vez una complejidad cambiante y din√°mica, cuyo estudio requiere la articulaci√≥n de "macro" y "micro" escalas espaciales y temporales, cuya valoraci√≥n, adem√°s, var√≠a en las distintas disciplinas (cf. Reboratti, 2001). Y seg√ļn ven√≠amos exponiendo se suma, adem√°s, la articulaci√≥n de conocimientos, entendidos como conceptos, percepciones y metodolog√≠as de abordaje, de diversas √°reas disciplinares, y de la consideraci√≥n de la pertinencia de conocimientos no cient√≠ficos en algunas problem√°ticas.

La necesidad de discernimiento de estas cuestiones fue evidenciada en los √ļltimos treinta y cinco a√Īos, particularmente a partir del informe Brundtlan, por una gran diversidad de autores de las distintas disciplinas que comenzaron a intentar dilucidar la ubicaci√≥n de su objeto de estudio en la esfera de lo ambiental, y a sentar su cimiento epistemol√≥gico respecto de la misma. No obstante, en muchos casos, se advierten en tales esfuerzos resonancias de la imprecisi√≥n, originadas por la ausencia de un fundamento epistemol√≥gico concensuado sobre lo ambiental.

De manera m√°s simple, esto se explica observando c√≥mo, en los debates sobre lo ambiental, se parte de suponer que el concepto de ambiente es universalmente compartido por los referentes o actores implicados. Sin embargo, no siempre es dif√≠cil advertir la asimetr√≠a conceptual antes aludida, no s√≥lo entre las distintas disciplinas sino dentro de los discursos de los referentes de una misma disciplina. Esto, para quienes interesa el esclarecimiento de esta tem√°tica, crea una sensaci√≥n semejante a la experimentada cuando en una habitaci√≥n "todos hablan a la vez". Este √ļltimo aspecto, en s√≠ mismo, presenta sus propias facetas de inter√©s. Tal vez, esta situaci√≥n pueda ser explicada por la perturbaci√≥n que produce el contraste del objeto de estudio respecto de un objeto mayor, puesto de manifiesto desde fuera de los planteos internos de la disciplina de la que se trate, produciendo de alg√ļn modo cambios en las concepciones iniciales.

Igualmente, el ejercicio de contrastar el propio objeto de estudio dentro de un objeto mayor puede haber surgido desde el interior de la disciplina, ante la existencia de ciertos límites conceptuales advertidos en las prácticas de investigación y sus aplicaciones, como intento de superar algunos planteos acerca de los alcances epistemológicos originariamente definidos dentro de la misma.

Una tercera posibilidad es que ambas situaciones se hayan dado simult√°neamente. Esto, a su vez, puede resultar en un mismo momento y/o proposiciones conceptuales coincidentes o, por el contrario, en momentos distintos y/o proposiciones conceptuales contrastantes.

En los tres casos aludidos, la perturbaci√≥n origina una reacci√≥n de acomodamiento al conflicto, que no siempre significa una √ļnica resoluci√≥n del mismo, pudiendo coexistir varias expresiones posibles como respuesta. Por ejemplo, un problema ambiental, como la contaminaci√≥n de una cuenca h√≠drica, ofrece a distintas disciplinas variados aspectos de estudio. Sin embargo, tales estudios pronto reconocer√°n sus alcances y l√≠mites conceptuales y metodol√≥gicos, si se plantean el objetivo de aportar a la soluci√≥n integral del problema por separado. De este modo, el "problema ambiental" presenta no s√≥lo un problema para su resoluci√≥n te√≥rica sino, tambi√©n, y esencialmente, para su resoluci√≥n pr√°ctica. Es decir, el campo de "lo ambiental" incluye a tales disciplinas, y la validez de los resultados tendr√° un car√°cter relativo, fragmentario o contextual, si no est√°n integrados al resto de los resultados requeridos de las dem√°s disciplinas.

De este modo, las más de las veces, los resultados "parciales" logrados por cada disciplina tendrán un alcance restringido en la aplicación, originando a su vez planteos teóricos que tienden a la apertura y el diálogo con otras disciplinas, y a la revisión de conceptos y fundamentos epistémicos. Sin embargo, está claro que, si bien tales estudios fragmentarios poco aportan a la solución de la problemática, sí, inciden positivamente en avances para el desarrollo interno de las disciplinas que los llevan a cabo, motivo por los que se los siguen realizando.

Respecto a esto √ļltimo, esta observaci√≥n resulta uno de los precedentes para la cr√≠tica acerca de que el desarrollo de la ciencia no siempre est√° en concordancia con el desarrollo humano o la conservaci√≥n de la naturaleza y el ambiente, deriv√°ndose diversos planteos √©ticos. Concretamente, no siempre los estudios sobre el ambiente derivan en mejoras ambientales, observ√°ndose una falta de articulaci√≥n entre las problem√°ticas ambientales, la investigaci√≥n y las acciones necesarias a la soluci√≥n. No casualmente, en los √ļltimos a√Īos, se ha ampliado el espectro de espacios para trabajos de reflexi√≥n e investigaci√≥n destinados a planteos relacionados a estas cuestiones. Particularmente, como se aludi√≥ en la revisi√≥n de antecedentes de este escrito, son dignos de menci√≥n los trabajos dedicados a discusiones epistemol√≥gicas vinculadas, por ejemplo, a los desaf√≠os planteados por el desarrollo sostenible, entre los que cuenta la relaci√≥n ciencia-pol√≠tica.

En s√≠ntesis, hasta aqu√≠, se ha puesto en evidencia: (a) el contraste del abordaje hist√≥rico del propio objeto de estudio por parte de las distintas disciplinas con la necesidad de "re-conocer" la dimensi√≥n compleja de un objeto mayor, que no s√≥lo lo contiene sino que incide a trav√©s de m√ļltiples interacciones en el objeto mismo, y en el conocimiento de √©ste, y de identidades, procesos y funciones asociados; (b) la tensi√≥n creada por esta relaci√≥n rec√≠proca, marcadamente din√°mica en sus variados aspectos, que, al potenciar las variadas posibilidades de respuesta de diversas √°reas del conocimiento, ha motivado una situaci√≥n de "todos hablan a la vez", que a√ļn tarda en sosegarse.

Así, dados los diferentes enlaces históricos que relacionan a cada disciplina con el reconocimiento de lo ambiental, que incluyen los flujos de producción, comunicación y divulgación de conocimiento dentro de las mismas, coexisten internamente y en diálogo interdisciplinario las asimetrías conceptuales a las que hasta aquí nos referimos. Esas asimetrías, a su vez, inciden en aspectos epistemológicos y metodológicos implicados en desarrollos teóricos y aplicaciones prácticas relacionadas.

Finalmente, esto se comprende mejor al observar que, en la actualidad, existen especializaciones de las disciplinas como la biolog√≠a ambiental, la qu√≠mica ambiental, la toxicolog√≠a ambiental, la ingenier√≠a ambiental, la econom√≠a ambiental, la antropolog√≠a ambiental, la historia ambiental, la sociolog√≠a ambiental y hasta la ecolog√≠a ambiental! Y tambi√©n existen especializaciones como la econom√≠a ecol√≥gica. Particularmente, la antropolog√≠a ambiental es denominada indistintamente, tambi√©n, antropolog√≠a ecol√≥gica. Al respecto, puede observarse que incluso dentro de las mismas especializaciones, los autores difieren en el marco conceptual que incluye lo ecol√≥gico dentro de lo ambiental o, por el contrario, lo ambiental dentro de lo ecol√≥gico. Frecuentemente, de esta distinci√≥n elemental se derivan ambig√ľedades que orientan las investigaciones y sus aplicaciones, como as√≠ tambi√©n procesos educativos y de divulgaci√≥n necesarios a los fines sociales y humanos de la ciencia.

Bajo la denominaci√≥n de "ciencias del ambiente" se re√ļne a las disciplinas tradicionales con injerencia en su estudio; por ejemplo, la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente re√ļne a las ya mencionadas medicina, ingenier√≠a, qu√≠mica, biolog√≠a, meteorolog√≠a, geograf√≠a, urbanismo y derecho, entre otras. Por otro lado, existen libros, revistas especializadas, carreras de grado y posgrado, que hacen menci√≥n a la "ciencia ambiental" como a un campo disciplinar definido. Es com√ļn, adem√°s, la nominaci√≥n de "ciencias ambientales", no quedando siempre claro si bajo la misma se incluyen a las ciencias del ambiente o a nuevas ramas de la ciencia ambiental.

Finalmente, seg√ļn se anticip√≥ en el planteo de este trabajo, si bien se ha reconocido lo ambiental como un campo pr√°ctico problem√°tico, la existencia de la ciencia ambiental ha sido puesta en duda desde algunas posiciones te√≥ricas (Leff, 2000a). Es decir que en torno a la confusi√≥n generada respecto a considerar lo ecol√≥gico dentro de lo ambiental o, por el contrario, lo ambiental dentro de lo ecol√≥gico, se originan imprecisiones en el fundamento te√≥rico de las disciplinas. En general, se alude a lo ambiental o a lo ecol√≥gico, sin explicitar el supuesto adoptado respecto de cu√°l concepto incluye a cu√°l. Por una parte, esto se explica por el desconocimiento de la otra posici√≥n te√≥rica distinta a la adoptada, dadas las circunstancias de investigaci√≥n, comunicaci√≥n y divulgaci√≥n del √°rea disciplinar de la que se trate. Por otra, como ya se expres√≥ anteriormente, dada la ausencia de un fundamento epistemol√≥gico concensuado sobre lo ambiental.

(Video) La Ciencia Ambiental

Las imprecisiones aludidas dentro de las disciplinas, a su vez, se trasuntan a diversos aspectos te√≥ricos, metodol√≥gicos y pr√°cticos de la investigaci√≥n en di√°logo con otras √°reas disciplinares, surgiendo planteos sobre la multidisciplinariedad, interdisciplinariedad y transdisciplinariedad respecto a los estudios sobre el ambiente. En s√≠ntesis, a la naturaleza compleja del ambiente se suma la variedad de enfoques desde las distintas disciplinas, lo que se traduce en abordajes mayoritariamente fragmentarios de su estudio y compresi√≥n, no obstante el profuso y conocido impacto de su reconocimiento en los √ļltimos a√Īos.

3 LOS ESTUDIOS SOBRE EL AMBIENTE Y LAS CAUSAS DEL DETERIORO AMBIENTAL

Las evidencias del deterioro ambiental, como consecuencia de acciones humanas con efecto negativo sobre la naturaleza y el propio ambiente humano, originaron planteos en los aspectos no sólo científicos y éticos de las diversas disciplinas, sino también, en los sociológicos y normativos derivados. El conocimiento científico de las causas de ciertos deterioros conlleva la necesidad de la resolución de los problemas asociados, los que involucran acciones individuales y desde las instituciones, las que a su vez dependen de la correcta divulgación de los resultados de las investigaciones, y la capacitación de los actores involucrados. Por ejemplo, en un estudio realizado en la provincia argentina de Santiago del Estero sobre la gestión ambiental llevada a cabo por algunos municipios, se identificó, como principal causa de ineficiencias detectadas en la gestión, la falta de capacitación en los gestores responsables, por encima de condicionamientos económicos, o incluso, de la voluntad política de realizar una correcta gestión (Giannuzzo, Villaverde & Leiva, 2007).

Las acciones desacertadas, a su vez, originan nuevas consecuencias de deterioro, sobre las que, en algunos casos, se centra la investigación. Esto crea una especie de feedback positivo entre aplicaciones incorrectas derivadas de una inexacta comprensión de los resultados de las investigaciones y los nuevos estudios orientados a resolver los problemas creados por el mismo desconocimiento que los originó. De este modo, se crean espacios vacíos entre los desarrollos teóricos y las aplicaciones, cuya progresión incide, a su vez, en inhibiciones o retardos en la nueva generación de conocimientos necesarios a resoluciones puntuales o generales. Se producen, de este modo, ineficiencias entre la generación de conocimientos necesarios a la resolución de problemas y la resolución efectiva de los mismos, siendo las mismas ineficiencias las que generan nuevos conflictos que suman a la confusión y no a la resolución teórica y práctica de los mismos.

Es oportuno se√Īalar que las ineficiencias observadas entre el conocimiento y su aplicaci√≥n dependem de dos factores esenciales: la eficiencia en la transferencia del conocimiento y el accionar √©tico en los diversos contextos y desde los diversos actores implicados.

Como ejemplo de lo antedicho, pueden mencionarse las metodolog√≠as de diagn√≥stico y gesti√≥n ambiental local, las que suelen ser importadas, adaptadas o desarrolladas desde alg√ļn √°rea disciplinar. El desconocimiento de la realidad local, de indicadores de otras √°reas disciplinares, tanto como la complicada aplicabilidad relacionada al dise√Īo de la metodolog√≠a en s√≠, a la capacitaci√≥n de quienes deber√≠an aplicarla, a la falta de recursos originan fallas de consecuci√≥n pr√°ctica que confluyen en nuevos estudios de desarrollos metodol√≥gicos que no llegan a ser aplicados, o que son poco eficientes respecto al fin para el que fueron concebidos. Es com√ļn advertir, adem√°s, que muchas de tales metodolog√≠as no est√°n centradas en la gesti√≥n ambiental de la unidad socio-ecol√≥gica, sino en un aspecto de la misma, el social o el ecol√≥gico, resultando en una utilidad parcial. Fallas en la transferencia del conocimiento de estas metodolog√≠as, unidas a debilidad pol√≠tica o ineficiencia para aplicarlas, son causa, a su vez, del feedback antes mencionado, debido a que las variables de estos componentes no son incorporadas por quienes las desarrollan, por desconocimiento o por limitaciones conceptuales y/o metodol√≥gicas.

Por su parte, la debilidad política e ineficiencia de aplicación en diversos ámbitos muchas veces se entrecruza con aspectos éticos personales o institucionales, como la deshonestidad y la corrupción. De este modo, advertimos hasta aquí que las soluciones dadas a los problemas que motivan las investigaciones dependen de una correcta difusión, transferencia y aplicación para incidir positivamente, desde un planteo de eficiencia temporal y de recursos, en la orientación de nuevas investigaciones y, fundamentalmente, para la resolución efectiva de los problemas.

4 INTENTANDO EL DISCERNIMIENTO SOBRE LA CONFUSI√ďN: LAS DISTINTAS ACEPCIONES DE AMBIENTE

Evidentemente, en un sentido contextual, lo "ambiental" y lo "ecológico" se han expandido como concepto, preocupación y acción, desde lo ético hasta lo normativo, en los diversos ámbitos de la vida humana como los institucionales, empresariales, industriales, y de la vida social e individual.

Sin embargo, como se expuso anteriormente, no siempre queda claro en los distintos ámbitos en los que se usa, incluyendo el científico, el filosófico, el de divulgación científica y el educativo, a qué se hace referencia con cada término. Usualmente lo ambiental es referido a lo humano y lo ecológico a lo natural, o ambos como a lo mismo. Es decir, se usan indistintamente ambiental y ecológico para referirse en forma conjunta a lo humano y lo natural, o, respectivamente, englobando lo ecológico dentro de lo ambiental, y viceversa.

Al respecto, y realizando un trabajo de análisis y síntesis, pueden identificarse las siguientes acepciones del término:

¬ē aludiendo a un mismo concepto; por ejemplo, se habla de la preservaci√≥n "ecol√≥gica" o "ambiental" en forma indistinta.

¬ē aludiendo a conceptos distintos; por ejemplo, en √°mbitos cient√≠ficos, se suele hacer referencia a los efectos "ecol√≥gicos y ambientales" de los cambios clim√°ticos. Tambi√©n, se hace alusi√≥n a "la ecolog√≠a y las ciencias ambientales", en especial en libros de texto.

¬ē englobando lo ecol√≥gico dentro de lo ambiental; por ejemplo, en general, la bibliograf√≠a rese√Īa como los tres pilares del desarrollo "ambiental" sustentable el "ecol√≥gico", el econ√≥mico y el social. Algunos libros se titulan como "ciencia ambiental: ecolog√≠a y medioambiente", o "ciencia ambiental: ecolog√≠a y desarrollo sustentable".

¬ē englobando lo ambiental dentro de lo ecol√≥gico; por ejemplo, se menciona a la ecolog√≠a como el nexo entre las ciencias naturales y las sociales (cf. Odum, 1975).

Es com√ļn observar, adem√°s, que estas distintas acepciones de ambiente se usen indistintamente.

5 LAS ACEPCIONES DE AMBIENTE Y LAS DISCIPLINAS

Seg√ļn se expuso, pueden identificarse cuatro nociones con las que se suele hacer referencia a lo ambiental. Se intentar√°, ahora, fortalecer la idea de que tales nociones o acepciones, como hasta aqu√≠ las referimos, no son sino aspectos de un mismo concepto troncal. Esto puede explicarse, pues no se puede separar lo inseparable, sin que deje de ser seg√ļn el concepto que lo une, y por el que son definidas las partes y el todo. Esto la tradici√≥n lo expresa como "el todo es m√°s que la suma de las partes".

Sin embargo, seg√ļn lo que se expone desde el inicio, no siempre la acepci√≥n a la que se hace menci√≥n con el uso del t√©rmino queda claro, d√°ndose generalmente por sobreentendida y, por esto, pudiendo originar confusiones en contextos en los que se lo conoce por una acepci√≥n distinta a la que es aludido el t√©rmino, motivo por el cual resulta √ļtil repasar brevemente su referencia en algunas disciplinas.

En la qu√≠mica y la ingenier√≠a, por ejemplo, es com√ļn el uso del vocablo aludiendo a los componentes abi√≥ticos de los ecosistemas, agua, suelo, aire. En las ciencias sociales y humanas, el t√©rmino suele utilizarse para indicar ciertas condiciones externas a un fen√≥meno bajo estudio; se hace referencia al ambiente econ√≥mico, cultural, pol√≠tico. En biolog√≠a y ecolog√≠a, su uso alude a las condiciones bi√≥ticas y abi√≥ticas en las que vive un organismo, poblaci√≥n o comunidad, es decir, al conjunto de influencias del exterior sobre los mismos. En ecolog√≠a humana, es considerado como el conjunto de par√°metros externos que, en forma directa o indirecta y a corto plazo, pueden tener influencia en la calidad de vida del hombre.

Desde el derecho, el ambiente ha sido descrito, por ejemplo, como el producto de la interrelación de los subsistemas naturales, económicos y sociales (cf. Sisto, 1999). En este sentido, el concepto suele ser acotado como ambiente social, sociocultural, natural, haciendo referencia a los subsistemas en interrelación o, por el contrario, reconociéndolos como entidades autónomas identificables y contrastables.

En áreas como la economía y la economía ecológica, el ambiente es referido como entorno o medio, como subsistema dentro de la interrelación de los sistemas naturales y sociales o, con menor frecuencia, en acuerdo a la acepción que aquí procura enfatizarse, el ambiente como la integridad plasmada por los subsistemas naturales y culturales. Otra posibilidad, muy extendida en las áreas mencionadas y otras, es la homologación del ambiente con la naturaleza.

Es oportuno recordar que el concepto de ambiente como aquí se enfatiza incorpora y admite indisociablemente la tecnosfera, es decir, el mundo de las invenciones y de la cultura humana (cf. Enkerlin, 1997), el mismo hombre como ser vivo y ambos a la vez en interacción con la naturaleza.

Evidentemente, la confusión advertida en torno a lo ecológico y lo ambiental está asociada a la transformación histórica del concepto de ambiente. Es conocido que la acepción más ampliamente consensuada en la actualidad evoluciona desde concebir a los elementos físicos, químicos y biológicos, que rodean a los seres vivos espacialmente, hasta involucrar las condiciones socioculturales y la sucesión del tiempo, que comprometen el entorno de los seres vivos y las actividades humanas, considerando central los efectos de sus interrelaciones sobre la vida.

Desde la educación ambiental, se ha aludido a que el uso didáctico de la naturaleza está relacionado con el desarrollo histórico del concepto de ambiente y el enriquecimiento semántico que origina el uso del término "medioambiente". Desde una visión pasiva de la naturaleza, como medio para satisfacer las necesidades del hombre, ésta pasa a ser ambiente, lo que lo rodea y, a la vez, lo que condiciona incluso su supervivencia (cf. Villaverde, 1988; Meinardi & Chion, 1999). Sin embargo, expresado así, el papel central de la tecnosfera o de las actividades humanas queda simplificado. Además, el hecho de que el uso del término constituya un enriquecimiento semántico es puesto en duda por el hecho de que algunos textos de ecología lo refieran con anterioridad, en el sentido "pasivo".

Otro aspecto interesante, que ayuda a dilucidar lo hasta aquí expuesto, lo muestra oportunamente un ensayo sobre epistemología de la biología que se refiere a la relación entre los seres vivos y su medioambiente, enfatizando que no hay organismos sin medioambiente, que éstos no lo experimentan sino que lo crean, lo construyen a partir de partes y piezas del mundo físico y biológico y mediante su actividad propia.

(Video) ¬ŅQU√Č SON las CIENCIAS AMBIENTALES? ūüíö Las 2 cosas que NO SABES del MEDIO AMBIENTE

Es decir que no hay un medioambiente en alg√ļn sentido independiente y abstracto (cf. Lewontin, 1984; Mart√≠nez, 1997).

La cita muestra que la acepción primera del concepto sigue siendo la misma, lo que varía es el alcance que le da al término, la relevancia que adquieren las actividades del hombre, como organismo natural y como hombre en el sentido cultural, en la modificación del "ambiente". En este punto, es importante remarcar que lo humano es comprendido en este trabajo como parte de lo natural, pero distinguido por la singularidad que expresa la emergencia de lo cultural.

Desde la nueva corriente denominada epistemología ambiental, queda claro que el ambiente es el campo de relaciones entre la naturaleza y la cultura (cf. Leff, 2004), es decir, que lo que se redefine es el vínculo dinámico que decide entre ambas las mutuas afectaciones observables.

Ahora bien, partiendo de una concepción de ambiente como una construcción conceptual referida a la interacción humanidad/naturaleza como un conjunto indisoluble, dadas las mutuas interacciones de sus componentes, se percibe que lo ambiental comprende lo natural, lo social y lo humano. Y el estudio del hombre como "ser humano" comienza a ser campo de estudio de las ciencias humanas y la filosofía, mostrando el aporte de las humanidades (cf. Tuana, 2007). Es decir, lo ambiental, como ya se lo expresó, es objeto plausible de estudio de todas las disciplinas del conocimiento, no sólo de la ecología, por lo que en este trabajo se prefiere la noción en la que lo ambiental engloba lo ecológico. Si bien, sin dudas, la ecología se erige como ciencia madre de los estudios sobre el ambiente.

Seg√ļn se expuso anteriormente, en los dominios mencionados aparecen planteos que se presentan como relevantes en el momento de decidir un adecuado fundamento de las disciplinas implicadas. Ello configura una problem√°tica de amplia √≠ndole que abarca tanto aspectos te√≥ricos como pr√°cticos en la ense√Īanza, investigaci√≥n, tanto de grado como de posgrado, y en las aplicaciones de los resultados obtenidos. Eso define la necesidad de esclarecimiento conceptual al respecto. Paralelamente, la discusi√≥n acerca de distintos aspectos de la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad respecto a los estudios sobre el ambiente ocupa a las diversas disciplinas involucradas, existiendo abundantes planteos y propuestas (cf. Crowards, 1997; Goody, 1996; Lynch & Wells, 1998; Lockwood, 1999; Pagano, 2010; Pawson & Dovers, 2003; Spash, 1999). Por ejemplo, algunos investigadores relacionan interdisciplinariedad y dial√©ctica en la construcci√≥n de un conocimiento ambiental (Narv√°ez, 2002); otros elaboran nuevas propuestas de herramientas conceptuales para la construcci√≥n de las ciencias ambientales (Rohde, 2010). Sin embargo, el esclarecimiento a√ļn tarda en alcanzarse, y las resistencias en el di√°logo interdisciplinar dificultan la fluidez en las influencias rec√≠procas.

Eso se comprende, como se lo intent√≥ mostrar, por un lado, por lo complejo del objeto de estudio en s√≠, el ambiente y, por otro, por la diversidad de conceptos y m√©todos en las distintas disciplinas con injerencia en su estudio. La literatura refleja m√ļltiples variantes relacionadas con perspectivas hist√≥ricas, epistemol√≥gicas, metodol√≥gicas y valorativas de abordaje desde cada una (cf. Carter, 2000; Faber, Manstetten & Proops, 1992; Goody, 1996; Mueller, 2001; Munda, 1997; Spash, 1999; Woodgate & Redclift, 1998). Intentando un abordaje pr√°ctico, se pueden observar distintos tipos de estudios:

¬ē estudios del ambiente desde las distintas disciplinas, cada una procurando el arribo a uno o varios aspectos desde la perspectiva de su √°rea de conocimiento. Por ejemplo, el estudio de la biolog√≠a del efecto de ciertos contaminantes sobre los organismos; el estudio de la qu√≠mica sobre el tratamiento de contaminantes; el estudio de la ingenier√≠a sobre la optimizaci√≥n de los dise√Īos de plantas de tratamientos; el estudio de la geograf√≠a sobre la localizaci√≥n de fuentes contaminantes y su impacto en el paisaje; el estudio de la econom√≠a sobre ciertos procesos productivos asociados a la producci√≥n de materiales contaminantes; el estudio de la pol√≠tica para instrumentar estrategias de gesti√≥n de residuos y el estudio desde la educaci√≥n en procura de cambios de h√°bitos en la poblaci√≥n para minimizar su producci√≥n. En este tipo de estudios, si bien los objetivos responden a alg√ļn o algunos aspectos de la problem√°tica ambiental, se llevan a cabo sin implicar innovaciones significativas respecto a la estructura tradicional de cada disciplina.

¬ē estudios interdisciplinarios en los que, por ejemplo, un grupo de representantes de distintas disciplinas trabaja integradamente para resolver la problem√°tica de la contaminaci√≥n ambiental en una regi√≥n determinada. En estos estudios cada disciplina sigue trabajando seg√ļn su estructura fundamental, pero en di√°logo con otras disciplinas con las que se procura adem√°s un consenso respecto de los objetivos y aspectos conceptuales y metodol√≥gicos que favorezcan la interrelaci√≥n. En la actualidad, los aspectos interdisciplinarios son motivo de preocupaci√≥n de las disciplinas que estudian el ambiente (cf. Goody, 1996; Lockwood, 1999; Narv√°ez, 2002; Pagano, 2010; Pawson & Dovers, 2003; Flores & Zepeda, 2010).

¬ē estudios ambientales que integran las √°reas espec√≠ficas de la tem√°tica ambiental de las distintas disciplinas en n√ļcleos conceptuales que, a su vez, representan nuevas √°reas. Por ejemplo, la contaminaci√≥n ambiental ser√≠a un n√ļcleo conceptual que, a la par de otros n√ļcleos conceptuales como el cambio clim√°tico global, pertenece al dominio de la "ciencia ambiental". Esta ciencia, por ser joven, es dominio reciente de graduados de grado y postgrado en ejercicio, de los que se espera una f√°cil inserci√≥n en grupos interdisciplinarios por su formaci√≥n plural respecto a las distintas disciplinas, y espec√≠fica, respecto a la problem√°tica ambiental.

¬ē estudios ambientales que profundizan las relaciones entre los aspectos globales y los aspectos particulares de los n√ļcleos conceptuales de la ciencia ambiental constituyendo, a su vez, especializaciones; esos estudios pertenecer√≠an al dominio de las "ciencias ambientales". Un √°rea disciplinar especializada ser√≠a, por ejemplo, la gesti√≥n ambiental. Otras especializaciones como la qu√≠mica ambiental o la ingenier√≠a ambiental podr√≠an concebirse como especializaciones de las disciplinas qu√≠mica e ingenier√≠a, como especializaciones de la ciencia ambiental o como especializaciones producidas por el solapamiento de √°reas de las disciplinas respectivas y la ciencia ambiental. A priori, en este trabajo, se las considera especializaciones de las disciplinas, por que estimamos que las especializaciones de la ciencia ambiental apenas comienzan a definirse.

6 EL CONCEPTO DE AMBIENTE CONSIDERADO EN LA CONFERENCIA DE ESTOCOLMO

Como se expresó en un apartado anterior, la Conferencia de Estocolmo, en 1972, marca un hito en la divulgación universal del concepto del "medioambiente humano". Al considerarla por partes, esa definición comprende el conjunto de elementos físicos, químicos y biológicos, es decir, el conjunto de condiciones bióticas y abióticas al que alude, particularmente, la ecología en su primera acepción de ambiente, articulando además los factores sociales.

La expresión "factores sociales" incluye en forma concisa las variables sociales, culturales, económicas, políticas, tecnológicas y otras, entramadas en la dimensión humana, pero no siempre observadas como paralelas en sus diversas poblaciones. Es conocido que, al comparar poblaciones humanas, pueden identificarse semejanzas entre aspectos sociales, culturales, económicos, en forma conjunta o aislada, sin que esto implique necesariamente que se verifiquen semejanzas afines en los demás. Dos poblaciones pueden caracterizarse por poseer rasgos culturales comunes, pero utilizar distinta tecnología, y viceversa, dos poblaciones caracterizadas por rasgos culturales distintos pueden utilizar una misma tecnología.

El nexo establecido, "capaces de causar efectos directos o indirectos", trasciende la definici√≥n de ecosistemas, rese√Īada como el conjunto de interrelaciones entre los componentes bi√≥ticos y abi√≥ticos, ya que sesga hacia los efectos sobre los seres vivos y las actividades humanas la doble direcci√≥n de la neutralidad de los t√©rminos, influencias e interrelaciones, de uso generalizado en ecolog√≠a. A su vez, los efectos que interesan al concepto son sobre los seres vivos y las actividades humanas, es decir, sobre la vida en general, y sobre la calidad de vida humana, en particular, al considerar sus actividades.

Resulta interesante resaltar que, al hacer alusión a los seres vivos y las actividades humanas, se comprende al hombre dentro del conjunto de los seres vivos como uno más y, además, se discierne su presencia a través de sus actividades. Las actividades hacen referencia a su condición humana, es decir, que el hombre no sólo concierne como ser vivo sino también como ser humano. Con simpleza, esta expresión reconoce la condición singular humana, sin contraponerla o ensalzarla respecto a otras expresiones de vida, sino incluyéndola.

Las acotaciones, "directos o indirectos" y "a corto o largo plazo", denotan el reconocimiento de la complejidad ambiental. Por la forma equilibrada en la que est√° expresada y la circunstancia en la que fue presentada, en este trabajo se considera que esta significaci√≥n es la que subyace en la construcci√≥n actual del perfil de la ciencia ambiental. Sin embargo, la acotaci√≥n de "humano" admite la interpretaci√≥n de que habr√≠a, tambi√©n, un "medioambiente no humano", a√ļn cuando la definici√≥n est√° referida a los seres vivos y las actividades humanas, es decir, a todos los seres vivos, incluyendo al hombre. La acotaci√≥n de "humano", entonces, se comprende como involucrando junto a los factores f√≠sicos, qu√≠micos y biol√≥gicos a los factores sociales como factores del entorno. Es decir, al involucrar a la sociedad humana como generadora de cambios en el entorno de los seres vivos, incluye los ocasionados a la propia especie.

De este modo, se refuerza la idea de la existencia de un "medioambiente no humano", que se definiría en relación al conjunto de sólo los factores físicos, químicos y biológicos, y los seres vivos "no humanos". Es decir, sin la inclusión de los factores sociales, que caracterizan a la "especie" humana, y sin su presencia en tales sistemas. Este "medioambiente no humano" se identificaría con naturaleza "pura", es decir, con ecosistemas naturales no intervenidos por el hombre en alguna región prístina del planeta. Pero, el actual ejemplo del cambio climático con sus efectos globales o el de la movilidad atmosférica de ciertos contaminantes orgánicos nos orientan a considerar que no hay ecosistemas que no hayan sido impactados, en mayor o menor medida, por el hombre.

Adem√°s, aunque resulte elemental, resulta oportuno se√Īalar la conocida paradoja que crea la evoluci√≥n cultural, contraponiendo al hombre frente a la naturaleza, siendo √©l mismo naturaleza. Es decir, procede de la naturaleza, se sustenta de ella, y sus restos retornan a ella como los de los dem√°s seres vivos. La vida y la muerte de los hombres est√°n inscriptas en el "c√≥digo", enti√©ndase, misterio de la naturaleza. La historia de la ciencia, m√°s all√° de las distintas corrientes filos√≥ficas y creencias, muestra que lo que la humanidad conoce es s√≥lo una peque√Īa parte de lo que quisiera conocer. Sin contar que el conocimiento cient√≠fico mismo no alcanza para resolver las cuestiones fundamentales que la humanidad querr√≠a resolver. En los √ļltimos decenios, a esto se suma el grado de incertidumbre sobre problemas que la propia evoluci√≥n cultural cre√≥; y, a la vez, es capaz de advertir, respecto a su ambiente, calidad de vida, y supervivencia.

7 LA INTEGRACI√ďN DE LAS DISCIPLINAS EN LOS ESTUDIOS SOBRE EL AMBIENTE

La substituci√≥n matricial de lo natural por lo ambiental, es decir, la substituci√≥n de los estudios sobre la naturaleza por los estudios de la interacci√≥n humanidad-naturaleza o, como se present√≥ al principio, el reconocimiento del ambiente como objeto complejo de estudio, fue percibida en las distintas disciplinas con la consecuentes necesidad y b√ļsqueda de la interdisciplinariedad y transdisciplinariedad. Esta segunda etapa ha sido se√Īalada como la emergencia de las ciencias ambientales en un nivel epistemol√≥gico, m√°s precisamente como una segunda revoluci√≥n epistemol√≥gica (cf. Rhode, 2010), en alusi√≥n a los tradicionales conceptos elaborados por Kuhn (1962). M√°s recientemente, la mayor√≠a de los fil√≥sofos coinciden en que luego de una revoluci√≥n cient√≠fica, los conceptos cient√≠ficos cambian su significado.

Kuhn (2002), al referirse a La estructura de las revoluciones científicas, recuerda la distinción entre desarrollos que simplemente aumentan el conocimiento y desarrollos que exigen abandonar parte de lo que se había creído hasta entonces. Como resultado de nuevas reflexiones, el mencionado autor prefiere distinguir entre desarrollos que requieren un cambio taxonómico local y los que no lo requieren, y agrega que tal modificación permite una descripción de lo que sucede durante el cambio revolucionario, significativamente más matizada que la que había brindado anteriormente. Además, actualiza la idea de inconmensurabilidad, la que se convierte en una especie de intraducibilidad, localizada en una u otra área en la que dos taxonomías léxicas difieren.

Kuhn refiere que el paralelo biol√≥gico del cambio revolucionario no es la mutaci√≥n, sino la especiaci√≥n, considerando que, despu√©s de una revoluci√≥n, existen m√°s especialidades o campos de conocimiento. Los mencionados cambios de taxonom√≠a locales o esquemas conceptuales originan especiaciones, ya sea porque una nueva rama se separa del tronco vital, o bien porque surge una nueva especialidad en un √°rea de aparente solapamiento entre dos especialidades preexistentes. El compartir categor√≠as taxon√≥micas, al menos en un √°rea de discusi√≥n, es prerrequisito para una comunicaci√≥n sin problemas. El autor a√Īade que esta segunda clase de escisi√≥n que suele ser celebrada como una reunificaci√≥n de la ciencia, muchas veces se convierte en m√°s una especialidad separada, y dado que la especiaci√≥n impide la comunicaci√≥n fluida entre especialidades, √©sta no resulta una condici√≥n benigna para quienes valoran la unidad del conocimiento. Sin embargo, considera que la especializaci√≥n y la reducci√≥n del campo de competencia son un medio eficaz para obtener herramientas cognitivas cada vez m√°s potentes. Esto vuelve a ser enfatizado al expresar que muy probablemente sea precisamente la especializaci√≥n, consecuencia de la diversidad l√©xica, lo que permita que las ciencias, consideradas colectivamente, solucionen los rompecabezas planteados por un √°mbito de fen√≥menos naturales m√°s amplios que el que una ciencia l√©xicamente homog√©nea podr√≠a abarcar.

De acuerdo a lo expuesto, puede aventurarse una analogía. Desde una concepción de la complejidad, podrían pensarse los desarrollos como una alteración de un fragmento organizacional del mundo cognitivo que se propaga a través de los elementos, las interrelaciones entre los elementos, el conjunto de elementos, propendiendo, a su vez, a reorganizaciones. De acuerdo al momento histórico, a la extensión y forma de la alteración, a la propiedad de resiliencia, a la propia dinámica de evolución cognitiva, se darán posibles grados de cambio en la estructuración, pudiendo ocurrir, eventualmente, cambios taxonómicos locales. Lo que suele ser difícil, como ocurre en la biología, es comprender o explicar el acoplamiento entre las macro y micro dimensiones de los mecanismos que producen los cambios taxonómicos.

Teniendo en cuenta las consideraciones de Kuhn, podemos expresar que el desarrollo del concepto ambiente implica cambios locales de taxonomía o de esquemas conceptuales, los que originan especiaciones, por ejemplo, las ya mencionadas, química ambiental e ingeniería ambiental. Pero la especiación no es promovida sólo en consonancia con el esquema conceptual en que lo ambiental incluye lo ecológico, sino con otro esquema posible en el que lo ecológico incluye lo ambiental. Así, coexisten la economía ambiental y la economía ecológica, la ética ambiental y la ética ecológica, la historia ambiental y la historia natural.

Este aspecto no es negativo, si se considera que la diversidad de estructuras conceptuales, al originar controversias, conduce a innovaciones en este orden a trav√©s de procesos de interpretaci√≥n y aprendizaje (cf. Ransanz, 1997). Desde estas perspectivas los aspectos antes se√Īalados de interdisciplinariedad y transdiciplinariedad no se resolver√°n a trav√©s de dise√Īos metodol√≥gicos, sin antes lograr la comunicaci√≥n entre las disciplinas que estudian el ambiente, es decir, dilucidando esquemas conceptuales compartidos.

Retomando la concepción de revolución científica, y en consonancia con la diversidad de argumentaciones posteriores a las presentadas por el aludido autor, puede redefinírsela como un cambio fundamental del modo en que se piensa la realidad (cf. Brown, 1984). Aquí se expresa que, en este sentido amplio, se coincide con quienes interpretan que el cambio de la matriz ecológica por la ambiental constituye una revolución científica, aunque no necesariamente ella satisfaga la estructura kunheana ortodoxa de ciencia normal-crisis-revolución-ciencia normal.

(Video) La ciencia ambiental.flv

No obstante, teniendo en cuenta la disyuntiva respecto a que si la percepción nos proporciona hechos puros o si la percepción está determinada en gran medida por el conocimiento, las creencias y las teorías que ya se sustentan, entendemos que puede suceder que un perceptor puede ver, en diferentes ocasiones, un objeto de distintas formas y la forma del objeto puede variar desde dos observadores diferentes (cf. Brown, 1984). Entendemos que el objeto de estudio, el ambiente, puede responder a acepciones diferentes de acuerdo a la diferente información que sobre él tiene cada uno de los observadores, las distintas disciplinas. Sin embargo, el problema no radica en este aspecto cuando está clara la acepción a la que se hace referencia. El problema se expresa cuando es necesario confrontarlas dentro de un contexto de mayor alcance, como la interdisciplinariedad, en ámbitos de investigación, docencia o aplicación.

En este sentido, la idea no es imponer una acepción sobre otra, sino acordar su uso, a los fines de optimizar los estudios pertinentes. Dentro de la ecología, usar el término ambiente con el sentido con que es usado tradicionalmente en esta disciplina es correcto, en cambio, referirse al desarrollo ambiental sustentable considerando lo ambiental como lo natural es, obviamente, incorrecto.

El reconocimiento de la no traducibilidad completa entre esquemas conceptuales distintos es considerado indicio de pluralidad. En este sentido, se ha rescatado que la inconmensurabilidad no implica incomprensión y que la misma cumpliría un papel epistémico importante, promoviendo el progreso en el conocimiento (cf. Ransanz, 1997). De este modo, la aceptación de esta pluralidad de esquemas o estructuras conceptuales es una condición necesaria para el logro de diálogo entre disciplinas, que favorezca el alcance de las construcciones conceptuales necesarias para el trabajo integrado y el consecuente enriquecimiento de las áreas implicadas.

Desde las discusiones sobre la ciencia y la tecnolog√≠a para el desarrollo sustentable, se expresa que la integraci√≥n presenta planteos respecto a la conciliaci√≥n de las diferentes disciplinas en el mismo marco, y a la conciliaci√≥n en t√©rminos de la comprensi√≥n mutua entre perspectivas irreducibles. Este √ļltimo punto es sostenido por algunos autores que consideran el desarrollo de una misma plataforma de creencias (al menos parcial) como una condici√≥n necesaria para el di√°logo, pero no suficiente por s√≠ mismo, mientras que otros insisten en que esto no puede ser autom√°ticamente asumido o impuesto (cf. Modvar & Gallop√≠n, 2010).

Es oportuno remarcar que, como es sabido, la integraci√≥n en los estudios ambientales no s√≥lo presenta condicionamientos en el di√°logo entre las disciplinas en la teor√≠a, y entre los profesionales en la pr√°ctica, sino que tambi√©n est√° referida al di√°logo entre los distintos actores sociales involucrados. En estas situaciones, no s√≥lo se trata de articular diferentes visiones del mundo pero tambi√©n diferentes y leg√≠timos objetivos. La reducci√≥n de la pluralidad de puntos de vista e intereses a un √ļnico formato, por ejemplo, a un modelo matem√°tico, a una descripci√≥n o un √ļnico objetivo, no es ni posible ni deseable. El an√°lisis de las condiciones, tanto objetivas como subjetivas, y la experimentaci√≥n de los distintos enfoques, es un componente importante de la nueva especie de investigaci√≥n a largo plazo que se define para la ciencia y la tecnolog√≠a dirigida al desarrollo sustentable (cf. Modvar & Gallop√≠n, 2010).

Dado el planteo actual del desafío investigación-acción, y en un plano más cercano a la práctica investigativa, en este trabajo se consideran las problemáticas ambientales (deforestación, desertificación, contaminación ambiental, cambio climático, pérdida de la biodiversidad, depleción de la capa de ozono, problemáticas ambientales urbanas) como nexos conceptuales para los estudios sobre el ambiente.

8 RACIONALIDAD Y CONSIDERACIONES √ČTICAS

Como ya se expres√≥, se ha entendido a la ecolog√≠a como un v√≠nculo entre las ciencias naturales y las sociales (Odum, 1975). Leff (2000b), particularmente, procura acercarse a la interrelaci√≥n entre las ciencias biol√≥gicas y las sociales a trav√©s de la ecolog√≠a. Ese mismo autor (Leff & Bra√Īes, 1994; Leff, 2004) propone como un instrumento integrador de las diversas disciplinas la racionalidad ambiental, en tanto opuesta a la racionalidad productiva o capitalista. Este concepto surge a partir del an√°lisis de los efectos de la problem√°tica ambiental sobre las transformaciones metodol√≥gicas y la movilidad de t√©rminos entre las diversas disciplinas involucradas.

Por su parte, desde la ecología, se propone el concepto de racionalidad ecológica, fundamentado en la estabilidad multidimensional de la biosfera. La estabilidad de la biosfera funcionaría como substrato a todas las otras racionalidades y sería el fundamento del equilibrio, incluso el económico (cf. Schor & Demajorovic, 2010). Sin embargo, se alega, haciendo referencia al concepto de sustentabilidad, que ésta no será el resultado de internalizar una racionalidad ecológica dentro de los engranajes de los ciclos económicos (cf. Leff, 2000c).

En esas propuestas, lo ambiental y lo ecol√≥gico se presentan diferenciados, conduciendo a diferencias en las metodolog√≠as derivadas y a distintas consecuencias de aplicaci√≥n en los diversos contextos. En relaci√≥n a lo expuesto, y realizando un r√°pido repaso hist√≥rico, se puede expresar en un planteo general a priori que las distintas acepciones de "ambiente" se entraman con diversas concepciones de racionalidad, desde una racionalidad cient√≠fica e instrumental, pasando por una racionalidad econ√≥mica, hasta una racionalidad social. √Čstas reflejan, a su vez, distintas percepciones de relaci√≥n de la humanidad con la naturaleza.

Esa esencia plural de la esfera ambiental, si bien implica respeto por distintas posiciones y criterios, no tiene que entra√Īar necesariamente una posici√≥n relativista en el sentido de que se consideren igualmente v√°lidos los distintos est√°ndares de racionalidad aun considerando un marco te√≥rico fundamentado (cf. Ransanz, 1997). El presente y el futuro de la humanidad y la naturaleza merecen el esfuerzo de un di√°logo que logre, m√°s all√° de la forma de percibir su interrelaci√≥n desde las distintas disciplinas y culturas, acuerdos cognitivos y √©ticos.

Seg√ļn esto √ļltimo, y aludiendo a la disyuntiva sobre la que suele debatirse respecto a la prioridad de la especie humana o de las dem√°s especies sobre la vida, agregamos que podr√≠a juzgarse natural priorizar la defensa de individuos de nuestra misma especie, y humano considerarnos responsables de la protecci√≥n de individuos de especies diferentes.

La tecnosfera ha posibilitado a la especie humana ampliar su nicho a todo el planeta y ser capaz de competir con √©xito respecto a cualquier otra especie; lo que a√ļn no est√° claro es si le posibilitar√° tambi√©n adaptarse a los cambios que ha propulsado, no s√≥lo como ser vivo, sino tambi√©n como ser humano y en armon√≠a con el resto de los seres vivientes. As√≠, lo ambiental trasciende lo ecol√≥gico porque no s√≥lo involucra al hombre como una especie m√°s y a su singularidad expresada a trav√©s de sus actividades, sino como responsable de los cambios "ecol√≥gicos" que induce. Y tal responsabilidad ata√Īe al dominio de su ser conciente. De otro modo, se ha aludido a que lo ambiental excede lo ecol√≥gico, haciendo referencia al componente normativo que involucra lo ambiental, reflejado en su relaci√≥n con la calidad de vida de los seres humanos y el concepto de calidad ambiental (cf. Gallop√≠n, 2000). En concordancia con lo antedicho, se plantea que una visi√≥n com√ļn acerca del futuro puede ser el objetivo que posibilite el di√°logo (cf. Modvar & Gallop√≠n, 2010).

Las problemáticas ambientales han enfrentado a la especie humana a la asunción universal de la responsabilidad por el deterioro ambiental y, por ende, de su conservación, resultando en una nueva idea de hombre responsable respecto a sus relaciones con la naturaleza (cf. Giannuzzo, 2005).

9 SOBRE LA EXISTENCIA DE LA CIENCIA AMBIENTAL Y SU STATUSEPIST√ČMICO

Como se expres√≥, el estudio de sistemas ambientales es el estudio de sistemas complejos. Est√°n constituidos por elementos heterog√©neos en interacci√≥n, lo que significa que sus subsistemas pertenecen a dominios materiales de diversas disciplinas (cf. Garc√≠a, 1994). Esta condici√≥n plantea los aspectos se√Īalados sobre especializaciones, interdisciplinariedad y pluralidad. Es necesario consignar, adem√°s, que si bien se ha reconocido lo ambiental como un campo pr√°ctico problem√°tico, la existencia de la ciencia ambiental ha sido puesta en duda desde algunas posiciones te√≥ricas (cf. Leff, 2000a).

Respecto a su acepci√≥n, en la √ļltima d√©cada, algunos autores han acotado elaboraciones basadas en diversas conceptualizaciones, como poblaci√≥n, actividades humanas, regeneraci√≥n de los recursos, contaminaci√≥n, intercambio de materia y energ√≠a (cf. Chiras, 1991; Miller, 1992; Cunningham & Cunningham, 2002; Wright & Nebel, 2002; Keller & Botkin, 2007). Estos enfoques coinciden en dar prioridad a la interacci√≥n humanidad-naturaleza, aunque no siempre reflejando claramente sus implicancias sobre el status epist√©mico de este sector de la investigaci√≥n cient√≠fica. Se oscila en caracterizarlo como disciplina, interdisciplina o metadisciplina.

En concordancia con presentaciones anteriores, en este trabajo, se la propone como una ciencia generalista, interdisciplinaria, heterog√©nea y en construcci√≥n. Es decir, una ciencia en estructuraci√≥n de su esquema conceptual, del gran marco taxon√≥mico que pueda compartir con todas las disciplinas implicadas en su √°mbito. As√≠, la ciencia ambiental es referida como el conjunto de conocimientos y metodolog√≠as, provenientes de m√ļltiples disciplinas, integrados con el objeto de comprender, predecir y accionar sobre las interrelaciones de las poblaciones humanas en su devenir hist√≥rico, social, cultural y tecnol√≥gico con la naturaleza y su evoluci√≥n din√°mica intr√≠nseca. Los √°mbitos de la ciencia ambiental se congregan en torno a los valores de respeto por la naturaleza y de responsabilidad en el logro de una organizaci√≥n que garantice la equidad, la calidad de vida y la supervivencia humana (cf. Giannuzzo, Rodr√≠guez & Viana, 2004).

De este modo, los planteos referidos sobre la necesidad de un enfoque transdisciplinario de los problemas ambientales para su resolución seríam uno de los basamentos para la existencia de la ciencia ambiental. La existencia de profesionales conocedores de las problemáticas en sus variados aspectos naturales, sociales, técnicos y, también, humanísticos, facilitarían el diálogo entre: (a) las investigaciones básicas y orientadas, y las aplicadas; (b) los resultados de las investigaciones, las acciones políticas necesarias, las organizaciones e instituciones implicadas, y las poblaciones humanas y de demás seres vivos afectadas por las distintas situaciones; (c) los diversos profesionales especializados en los distintos aspectos de las problemáticas.

La ciencia ambiental, de este modo, sería una ciencia holista, por su marco referencial macro abarcador, integrador, multifacético, pero también, sintética, por articular las síntesis conceptuales y metodológicas de las distintas disciplinas que entienden, en los diversos aspectos, las problemáticas en sus aspectos micros o particulares. Se trata de una ciencia que basa sus objetivos de estudio en los efectos sobre los seres vivos como centro de las problemáticas ambientales. En consecuencia, es una ciencia que se perfila relacionando los conocimientos y metodologías inherentes: químicos, físicos, biológicos, toxicológicos, geográficos, climatológicos, ecosistémicos, propios de las llamadas ciencias exactas, físicas, naturales y de la tierra. Tales conocimientos son articulados, a su vez, a conocimientos y metodologías de las ciencias sociales y humanas, con el fin de gestionar tales problemáticas y en consecuencia de planificar, incluyendo las injerencias y derivaciones políticas, económicas y éticas, es decir, con el fin de prevenirlas, minimizarlas, remediarlas, normalizarlas. De este modo, el dominio de la ciencia ambiental es la intersección de las ciencias naturales, las sociales y las humanas, para el estudio, tratamiento, gestión y planificación de los problemas ambientales.

Con respecto al ejemplo sobre el problema de contaminaci√≥n abordado desde distintos objetivos de estudio, dentro de la ciencia ambiental, el n√ļcleo conceptual de la contaminaci√≥n ambiental est√° configurado sint√©ticamente por todos los aspectos de las ciencias naturales, sociales y humanas de su injerencia, pero su n√ļcleo "pr√°ctico" est√° sesgado hacia las ciencias sociales y humanas sobre los efectos en los seres humanos y dem√°s seres vivos y la gesti√≥n y planificaci√≥n de tales efectos. Su dominio alterna entre situaciones particulares o locales, y universales o globales.

Creemos que una mayor precisión conceptual cimentada sobre un marco compartido por las disciplinas que estudian el ambiente, incluida la ciencia ambiental, y los distintos actores involucrados en las problemáticas ambientales favorecerá el refinamiento de las metodologías tendientes a disminuir la fragmentación de las investigaciones concernientes y las aplicaciones para su resolución.

AGRADECIMENTOS. Al Prof. Víctor Rodríguez y a la Dra. Marta de Viana por sus aportes y sugerencias para la redacción de este trabajo.

  • Publicaci√≥n en esta colecci√≥n
    22Jun2010
  • Fecha del n√ļmero
    Mar2010

FAQs

¬ŅQu√© estudia la ciencia y ambiente? ‚Äļ

Las investigaciones que se llevan a cabo en Ciencias Ambientales incluyen, principalmente, estudios sobre la química, física y biología de la atmósfera, enfocándose básicamente a la contaminación de aire, suelo, vegetación, cuerpos de agua y en sí, a todo aquello que conlleva el ambiente.

¬ŅCu√°l es el estudio del medio ambiente? ‚Äļ

La Ecología es la ciencia que tiene por objeto el estudio de la relación que establecen los seres vivos y el medio ambiente en el que se desarrollan, del mismo modo estudia cómo se distribuyen y el porqué de su abundancia en un área determinada, y cómo esas propiedades son afectadas por la interacción entre los ...

¬ŅQue se entiende por Ciencias Ambientales? ‚Äļ

La Ciencia Ambiental se refiere en términos generales al estudio de los impactos de la sociedad sobre la estructura y el funcionamiento de los sistemas ecológicos y sociales, como también al manejo de estos sistemas para su beneficio y supervivencia, en el contexto del desarrollo sostenible.

¬ŅCu√°l es la importancia de la ciencia en el medio ambiente? ‚Äļ

El conocimiento cient√≠fico es imprescindible para identificar los problemas ambientales y los riesgos asociados, pero tambi√©n para dise√Īar y poner en pr√°ctica medidas que contribuyan a paliar o resolver el problema.

¬ŅC√≥mo surgen las Ciencias Ambientales? ‚Äļ

Surgieron en la década de 1960 como respuesta a la necesidad de comprender y solucionar los problemas ambientales evidentes ya en ese momento, y marcaron un parteaguas en la manera en que las ciencias iban a desarrollarse a partir de entonces.

¬ŅCu√°les son los tipos de sistemas ambientales? ‚Äļ

sistema ambiental

LOS TIPOS DE SISTEMA SON: ‚ÄĘSISTEMA AISLADO: Es un modelo imaginario cuya frontera (l√≠mite del sistema) impide cualquier tipo de intercambio. SISTEMA CERRADO: Es aquel cuya frontera admite √ļnicamente el intercambio de energ√≠a. SISTEMA ABIERTO: Es el m√°s pr√≥ximo a la realidad ambiental, ya que‚Ķ.

¬ŅCu√°les son los cuatro sistemas ambientales? ‚Äļ

El medio ambiente, en concreto nuestra Tierra, es un sistema formado por subsistemas interrelacionados que son: hidrosfera, atmósfera, sociosfera, biosfera y geosfera.

¬ŅComo la ciencia ambiental ayuda a preservar el medio ambiente? ‚Äļ

La investigación y la innovación científica y técnica serán fundamentales para salvar el medioambiente, reduciendo el impacto del calentamiento global, ayudando en la adaptación frente al cambio climático, limpiando zonas contaminadas o cuidando de nuestra propia salud.

¬ŅQu√© productos tecnol√≥gicos contaminan el medio ambiente? ‚Äļ

Algunos ejemplos de aparatos concretos son:
  • Televisiones de pantalla plana. ...
  • Los ordenadores, port√°tiles o de sobremesa. ...
  • L√°mparas, ya sean las bombillas fluorescentes compactas e incluso las de bajo consumo que contienen mercurio. ...
  • Aparatos de refrigeraci√≥n como los aires acondicionados, congeladores y frigor√≠ficos.

¬ŅC√≥mo influye la ciencia en el ser humano para mejorar su entorno y calidad de vida? ‚Äļ

Nos permite vivir m√°s tiempo y mejor, cuida de nuestra salud, nos proporciona medicamentos que curan enfermedades y alivian dolores y sufrimientos, nos ayuda a conseguir agua para nuestras necesidades b√°sicas ‚Äďincluyendo la comida‚Äď, suministra energ√≠a y nos hace la vida m√°s agradable, pues puede desempe√Īar un papel en ...

¬ŅC√≥mo se le llama a quien estudia Ciencias Ambientales? ‚Äļ

La persona licenciada o graduada en Ciencias Ambientales que ejerce profesionalmente actividades relacionadas con esta disciplina recibe el nombre de Ambientólogo.

¬ŅQu√© ciencias pueden contribuir a la soluci√≥n de un problema ambiental? ‚Äļ

Las dimensiones sociales y políticas son centrales y transversales a las problemáticas ambientales (pero obviadas a menudo), y permiten involucrar diferentes disciplinas (Ciencias Políticas, Derecho, Sociología, Antropología, Geografía, Economía, etc.).

¬ŅQui√©n descubri√≥ el medio ambiente? ‚Äļ

Clair Cameron Patterson
Información personal
EmpleadorInstituto de Tecnología de California
Miembro deAcademia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos
DistincionesMedalla J. Lawrence Smith (1973) V. M. Goldschmidt Award (1980) Premio Tyler al Logro Ambiental (1995)
11 more rows

¬ŅComo el ser humano destruye el medio ambiente? ‚Äļ

Los efectos de la urbanización, la agricultura y la ganadería industrial, la tala de bosques y las emisiones de CO2, entre otras acciones, aceleran la pérdida de la biodiversidad por el calentamiento global, la desertización o la contaminación de océanos y ríos.

¬ŅC√≥mo evitar la contaminaci√≥n del medio ambiente? ‚Äļ

PREVENCI√ďN DE LA CONTAMINACI√ďN DEL AIRE
  1. Utilice bombillas y electrodomésticos de bajo consumo .
  2. Participe en los programas de conservaci√≥n de energ√≠a de su empresa de servicios p√ļblicos local.
  3. Usar el transporte p√ļblico, andar en bicicleta y caminar.
  4. Mantenga su automóvil bien afinado y mantenido .

¬ŅCu√°l es el tipo de contaminaci√≥n m√°s grave del planeta? ‚Äļ

En relaci√≥n con la salud, el ozono troposf√©rico y las part√≠culas (‚Äúpolvo fino‚ÄĚ) son los contaminantes m√°s preocupantes dado que la exposici√≥n a los mismos puede acarrear consecuencias que van desde leves efectos en el sistema respiratorio a alergias o incluso mortalidad prematura.

¬ŅCu√°les son los componentes de un ambiente? ‚Äļ

El medio ambiente natural comprende componentes físicos, tales como aire, temperatura, relieve, suelos y cuerpos de agua así como componentes vivos, plantas, animales y microorganismos.

¬ŅCu√°l es la funci√≥n del sistema ambiental? ‚Äļ

Un Sistema de Gesti√≥n Ambiental fundamentado en la norma ISO 14001, posibilita que una determinada entidad controle la totalidad de sus actividades, servicios y productos que pueden ocasionar alg√ļn impacto sobre el medio ambiente, adem√°s ayuda a reducir cualquier impacto ambiental que produzca su operaci√≥n.

¬ŅCu√°les son las relaciones ambientales? ‚Äļ

Conjunto de factores físicos, químicos, biológicos, sociales y culturales capaces de causar efectos directos o indirectos, en un plazo corto o largo, sobre los seres vivos y las actividades humanas.

¬ŅCu√°l es el impacto de los seres humanos en los ecosistemas? ‚Äļ

Algunas actividades causan efectos irreversibles sobre el medio ambiente, como la contaminación del entorno, la extinción de especies, el agotamiento de recursos o la destrucción de hábitats. Además, en la medida en que la población humana crece, los recursos naturales se van agotando.

¬ŅQu√© son los agentes de contaminaci√≥n? ‚Äļ

Los contaminantes qu√≠micos, tambi√©n llamados agentes qu√≠micos, son substancias que, por la forma de presentarse, pueden ser absorbidas por el organismo y producir en poco tiem- po, o a lo largo de los a√Īos, efectos da√Īinos para la salud del individuo.

¬ŅCu√°les son los agentes contaminantes? ‚Äļ

Las más importantes son el dióxido de azufre, el dióxido de carbono, el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno, los compuestos orgánicos volátiles liberados tras una combustión incompleta de los hidrocarburos líquidos (COV), el plomo, los fluoruros, etc.

¬ŅCu√°l es el objetivo de un estudio de impacto ambiental? ‚Äļ

La Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) es el procedimiento obligatorio que permite identificar, predecir, evaluar y mitigar los potenciales impactos que un proyecto de obra o actividad puede causar al ambiente en el corto, mediano y largo plazo; siendo un instrumento que se aplica previamente a la toma de decisión ...

¬ŅCu√°les son las causas y consecuencias del deterioro ambiental? ‚Äļ

El deterioro ambiental es la p√©rdida de la capacidad del medio ambiente para satisfacer las necesidades sociales, de la biodiversidad y ambientales de la tierra. Ocurre un deterioro ambiental cuando los recursos naturales de la tierra se agotan o se da√Īan y el medio ambiente se ve comprometido.

¬ŅQu√© es un estudio de impacto ambiental y para qu√© sirve? ‚Äļ

La evaluaci√≥n de impacto ambiental es un instrumento de la pol√≠tica ambiental, cuyo objetivo es prevenir, mitigar y restaurar los da√Īos al ambiente as√≠ como la regulaci√≥n de obras o actividades para evitar o reducir sus efectos negativos en el ambiente.

¬ŅPor qu√© se produce la basura? ‚Äļ

Mezcla de residuos: en el sentido más amplio del término, se refiere a todos los desechos de residuos mezclados que es el resultado de una combinación de materiales orgánicos e inorgánicos. En la mayoría de los países se producen residuos mezclados, a partir de restos de comida, envases y cajas diversas.

¬ŅQu√© invento se necesita para salvar al mundo del calentamiento global? ‚Äļ

Los paneles solares: Estos dispositivos captan la energía de la radiación solar convirtiéndola en calor o electricidad.

¬ŅC√≥mo afecta el avance de la ciencia y la tecnologia al medio ambiente? ‚Äļ

Consecuencias de la tecnolog√≠a en el medio ambiente ūüĆ≤

Destrucci√≥n de bosques, r√≠os, lagos y su paulatino deterioro acompa√Īado de la desaparici√≥n de especies. Sedimentaci√≥n y desperdicio de grandes cantidades de agua, as√≠ como elevados consumos energ√©ticos de m√°quinas y recursos materiales.

¬ŅQue nos aporta la ciencia? ‚Äļ

Y tiene sus usos, aplicaciones, y productos indirectos de la ciencia son m√ļltiples, su producto directo el conocimiento, pero en general puede decirse que la ciencia sirve para cuatro cosas: clasificar, explicar, predecir y controlar.

¬ŅCu√°l es el objetivo de la ciencia? ‚Äļ

Seg√ļn Hunt (1991), el principal prop√≥sito de la ciencia consiste en desarrollar leyes y teor√≠as para explicar, predecir, entender y controlar los fen√≥menos.

¬ŅQu√© es la ciencia y 3 ejemplos? ‚Äļ

En general, se conoce por ciencia a todo conjunto de conocimientos ordenados sistemáticamente con el fin de describir realidades y de dar respuestas a diversos interrogantes. Por ejemplo: matemática, física, química, biología.

¬ŅQu√© materias se ven en Ciencias Ambientales? ‚Äļ

  • PRIMER SEMESTRE. 06 Introducci√≥n a las Ciencias Ambientales. 06 Introducci√≥n a la Estad√≠stica. ...
  • SEGUNDO SEMESTRE. 06 Ecolog√≠a de Poblaciones y Comunidades. 08 Geograf√≠a F√≠sica. ...
  • TERCER SEMESTRE. 06 Hidrolog√≠a y Energ√©tica del Ecosistema. 08 Geograf√≠a Humana. ...
  • CUARTO SEMESTRE. 08 Cubiertas y Uso del Territorio. 06 Econom√≠a y Ambiente.

¬ŅCu√°nto tiempo dura la carrera de Ciencias Ambientales? ‚Äļ

La licenciatura en Ciencias Ambientales tiene una duraci√≥n de cuatro a√Īos, en los cuales el estudiante cursa 55 asignaturas (36 obligatorias, 10 obligatorias por √°rea de profundizaci√≥n y nueve optativas).

¬ŅC√≥mo se le llama a las personas que estudian Ciencias Ambientales? ‚Äļ

La persona licenciada o graduada en Ciencias Ambientales que ejerce profesionalmente actividades relacionadas con esta disciplina recibe el nombre de Ambientólogo.

¬ŅCu√°les son las mejores carreras para estudiar? ‚Äļ

Dicho esto, te presentamos las 10 carreras universitarias mejor pagadas.
  • Sistemas e Inform√°tica. Hoy en d√≠a, la computaci√≥n constituye el sistema nervioso de la producci√≥n mundial. ...
  • Ingenier√≠a petrolera. ...
  • Ingenier√≠a qu√≠mica. ...
  • Econom√≠a. ...
  • Aeron√°utica. ...
  • Odontolog√≠a y ortodoncia. ...
  • Farmacia. ...
  • Ingenier√≠a civil.
17 Aug 2022

¬ŅCu√°l es la profesi√≥n mejor pagada? ‚Äļ

Medicina.

La carrera de Medicina es la carrera mejor pagada en M√©xico y ya son varios a√Īos en que posicion√≥ en este sitio. En 2022, se percibe que el sueldo es de $17,849, aunque puede aumentar hasta los $23,250, sobre todo en especialidades de alta demanda en el sector salud.

¬ŅQu√© hacen los ambient√≥logos? ‚Äļ

El Ambient√≥logo en el √Ārea de planificaci√≥n, an√°lisis y gesti√≥n de la biodiversidad. Coordinaci√≥n, planificaci√≥n y gesti√≥n de espacios naturales. Elaboraci√≥n, seguimiento y ejecuci√≥n de los programas de actuaciones, planes y proyectos de los espacios naturales de protecci√≥n especial.

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1. 24 conceptos AMBIENTALES que todo PROFESIONAL en Ciencias Ambientales debe conocer
(AMBI)
2. documental ciencia ambiental
(Pamela De La Cruz)
3. Mi carrera: Ciencias Ambientales | ¬ŅMe gusta? ¬ŅSalidas profesionales?
(Nube de Palabras)
4. Exposición: Ciencia Ambiental
(Cesar Abarca B)
5. ūüüĘGRADO en CIENCIAS AMBIENTALESūüíöūüćÄūüĆć ¬ŅTIENE SALIDAS PROFESIONALESūüĎ∑? ¬ŅMEJOR QUE BIOLOGIAūüĎ®‚ÄćūüĒ¨? | EvAU 2022
(Elefante Verde)
6. Ciencia Ambiental,Un estudio de Interrelaciones
(lefm)
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Author: Merrill Bechtelar CPA

Last Updated: 24/08/2023

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Name: Merrill Bechtelar CPA

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Job: Legacy Representative

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Introduction: My name is Merrill Bechtelar CPA, I am a clean, agreeable, glorious, magnificent, witty, enchanting, comfortable person who loves writing and wants to share my knowledge and understanding with you.